miércoles, 6 de mayo de 2009

II


El ideal no existe, el mundo ideal menos. Por largo tiempo fuimos ideales, pero eso tenía fecha de caducidad. Es como el chocolate... apetecido por muchos, pero dañino para otros. Así de simple.

Por mucho tiempo fui ideal para tí y tú para mí, pero pasó que de a poco este chocolatito empezó a caerte mal pa la guata... nunca quise provocarte diabetes, sabes que aunque quiera no puedo ser tan dañina!, pero simplemente los gustos cambiaron, los sabores también y eso dejó una consecuencia más que en el estómago, en el corazón.


Mmmm... pensando, pensando... no fue todo tan malo después de todo. Me pone feliz verte y saber que aunque ya no tienes aquel sabor que me enloquecía, aún queda ese aroma especial. Y creo que es lo que me va a hacer quererte siempre... aunque tu camino quede a años luz del mío, estarás presente como testigo del mejor sabor que he conocido hasta ahora.

Me apenan muchas cosas, pero bueno, por regla general mi libertad termina donde comienzan tus decisiones y ya más nada puedo hacer (si pudiera, evitaría mil cosas), pero eso es parte de
las películas internas que vivo a diario en mi mente y que me hacen pensar hacer cosas que jamás haría en la vida. Aún así es entrete pensarlo :)

Esta vez será Dios tu acompañante, así que le pido al pulento que te guarde y que no permita que pierdas ese aroma especial, por que sí que lo eres!!!... Ufff, no costó tanto decirlo. En fin. Después de un sinnúmero de fallidos intentos por aferrarse a la nada, hoy declaro que así culmina esta historia.